Archive for the ‘INMIGRACIÓN’ Category

Janet Napolitano visitará Guatemala

Sunday, February 19th, 2012

 

Janet Napolitano visitará Guatemala

EFE | Fecha: 02/18/2012

 
Janet Napolitano

La secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Janet Napolitano.

- Getty Images

 

 

Hablará con Pérez Molina sobre narco y TPS

GUATEMALA – La secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Janet Napolitano, visitará Guatemala la próxima semana para reunirse con el presidente de este país, Otto Pérez Molina, informó el sábado una fuente oficial.

La oficial Agencia Guatemalteca de Noticias (AGN), que cita a Pérez Molina, señala que Napolitano abordará con el mandatario guatemalteco el combate al narcotráfico y la solicitud del Estatus de Protección Temporal para los inmigrantes guatemaltecos.

“Es una visita de alto nivel. Esperamos abordar temas importantes para nosotros”, dijo el mandatario.

El día en que Napolitano estará en Guatemala, sin embargo, no fue precisado.

Pérez Molina no descarta que durante su encuentro con la alta funcionaria estadounidense se trate el tema de la despenalización de la droga que él ha propuesto y que ya ha sido rechazada por ese país.

Según la AGN, el presidente se reunió ayer con el embajador de Estados Unidos en Guatemala, Arnold Chacón, y trató su propuesta de la posible despenalización de las drogas como una estrategia para combatir el narcotráfico.

El jefe de Estado, dice la agencia oficial, manifestó que su propuesta no provocará choques ni distanciamientos con Estados Unidos.

“Este (su propuesta) es un tema que puede caminar únicamente si todos los países estamos de acuerdo, si hay solo dos o tres países que están de acuerdo sería muy difícil que esto se pueda dar”, señaló el mandatario.

Más en Univision.com: http://noticias.univision.com/america-latina/guatemala/article/2012-02-18/janet-napolitano-getty#ixzz1mnNAOfXi

 

 

Napolitano to visit Guatemala for talks on drugs

AFPAFP – 2 hrs 37 mins ago

  • Email
     
    New: Now the email button gives you a quick and easy way to start a conversation.
  • Share0
  • Print

Related Content

  • US Homeland Security Secretary Janet Napolitano, pictured on February 15, will visit Guatemala next week for talks on President Otto Perez's bold proposal to legalize drug production and consumption, authorities said Saturday. (AFP Photo/Mark Wilson)Enlarge Photo

    US Homeland Security Secretary Janet Napolitano, pictured on February 15, will visit …

US Homeland Security Secretary Janet Napolitano will visit Guatemala next week for talks on President Otto Perez’s bold proposal to legalize drug production and consumption, authorities said Saturday.

“This is a high-level visit. We hope to take up important issues for us, such as drug trafficking, (and) legalization of drugs,” Perez said late Friday after a meeting with US ambassador Arnold Chacon.

The meeting was his first since the president of this Central American nation unveiled his proposal on Monday after meeting with Salvadoran President Mauricio Funes.

Perez thinks the legalization plan should be adopted in all countries that are used as transit points as well as for production and consumption of illegal narcotics, for it to be effective.

The president told the state news agency AGM that Chacon understood “Guatemala’s position and that the issue will not create clashes or distancing between nations.”

According to US data, 90 percent of cocaine shipped from South America to the lucrative US market passes through Central American nations like his.

Benito Juarez

Secretario de Asuntos Migratorios
Red Por La Paz y Desarrollo de Guatemala (RPDG)
Houston, TX
gsn@igc.org

EVENTOS TPS 2012

Friday, February 10th, 2012

Nuestra posición a las 14:00 horas del 14 de enero de 2012

Tuesday, January 17th, 2012

Se inicia un nuevo gobierno en Guatemala, el cual, contrario a lo ocurrido hace cuatro años, no genera mayores expectativas. De hecho, esa es su gran ventaja: pocos esperan desarrollos positivos, excepto la recuperación mínima de la seguridad ciudadana, por lo que mucha gente está dispuesta a darle el beneficio de la duda. No obstante, en nuestro país de “indignados”, ese beneficio de la duda puede durar poco tiempo.

En enero de 2008 la situación era distinta, ya que la UNE se perfilaba como el partido de la “esperanza”, con una gran oportunidad de realizar cambios en nuestro casi caduco Estado. La RPDG, que en la segunda vuelta había volcado sus energías para derrotar a Otto Pérez y al fantasma del militarismo, se situó en una posición abierta a las iniciativas que el gobierno de Álvaro Colom pudiese impulsar; pero con la decisión firme de exigir estrategias, programas y proyectos que favorecieran a las grandes mayorías del país. Asumimos así, desde el primer momento, una “oposición constructiva” y nos mantuvimos fieles a ella, apoyando políticas del gobierno cuando éstas fueron positivas y adversando y criticando los desaciertos y deficiencias.

En el momento más difícil de este período, cuando multitudes en las calles pedían la separación del Presidente a raíz de la muerte de Rodrigo Rosenberg, nosotros llamamos a la cordura y al respeto de la institucionalidad. Había que respetar el estado de derecho en tanto se le permitía a la Comisión Internacional contra la Impunidad (CICIG) realizar las investigaciones pertinentes. Esta fórmula permitió superar la crisis dentro del marco democrático y evitar que Guatemala se adelantara a Honduras con un golpe de estado de la derecha. Trabajamos conjuntamente con el gobierno en el tema de la migración, si bien le criticamos de principio a fin la implementación del Consejo Nacional de Atención al Migrante de Guatemala (CONAMIGUA) y la mayoría de sus acciones, por estar éstas sesgadas por intereses de pequeños grupos, particularmente en los esfuerzos por contribuir a la reforma humana de la ley de inmigración de los Estados Unidos. Logramos impulsar al gobierno a pedir el TPS para los guatemaltecos y guatemaltecas indocumentados; pero no pudimos hacer que la política de Colom fuese lo suficientemente agresiva y constante para obtener los frutos requeridos. No obstante, con gran satisfacción observamos que ya se habla de manera general y constantemente, tanto en Guatemala como en Estados Unidos, sobre la justicia de otorgar TPS a nuestros connacionales.

Señalamos estos errores del gobierno y muchos más del Estado y de la UNE, como partido dominante en el Congreso y partido en el gobierno, indicando con insistencia el peligro de llevar el deterioro del país al punto de “Estado fallido”. Señalamos los cuatro pilares del proceso de falla de un Estado y pedimos actuar para atacarlos; pero las acciones fueron insuficientes y los resultados deficientes. Los cuatro pilares –la violencia, la corrupción, la impunidad y la falta de justicia social—se adueñaron del país, sin que el gobierno de Colom demostrara la voluntad política o la capacidad para enfrentarlos.

El Presidente y sus asesores tuvieron buenas ideas; pero nunca las pudieron llevar a la práctica. Enfrentar la violencia con inteligencia era lo pertinente; pero se quedaron muy cortos de inteligencia. Nada o poco se hizo ante la corrupción, porque el manejo del presupuesto de la nación nunca se transparentó. Si bien la Fiscal General hacia el final del período desarrolló una política mucho más seria y decidida para enfrentar la criminalidad y la CICIG contribuyó en casos especiales, el muro de la impunidad sigue muy entero. Finalmente, si bien se desarrollaron programas sociales importantes, estos se prostituyeron en términos de generar una base social para las elecciones de 2011, y la contrapartida a este proceso de dádivas fue la represión contra el movimiento social.  El voto castigo contra la UNE estaba cantado y la población, muy confundida, finalizó apoyando al Patriota.

Frente al Partido Patriota y el nuevo gobierno, tenemos muy claro que seremos considerados y somos parte de la oposición. Más cuando en la Junta Directiva del Congreso, y posiblemente en el Gabinete, no aparezcan personas que respondan a los intereses de las grandes mayorías, si bien algunas hayan podido militar en organizaciones progresistas en el pasado, como ha sido frecuente en nuestra camaleónica clase política. Las demandas mínimas tendrán que ser peleadas en las calles, campos y otros espacios. Desde luego, no asumiremos la “oposición negativa y destructiva”, como la hizo el Patriota a la UNE en los cuatro años transcurridos o como hace constantemente el Partido Republicano al Presidente Obama de Estados Unidos. Apoyaremos las políticas estatales que tiendan a mejorar la situación de nuestras grandes mayorías, incluida la población migrante.

A nivel nacional, confiamos en que continúen los programas sociales que atiendan la pobreza y marginación de grandes sectores. Pese a los ataques de la burguesía y de grupos de capas medias que acusan a los pobres de su pobreza y se oponen a darles una mano para sobrevivir, estos programas han sido el único intento serio por disminuir los atroces niveles de hambre y desnutrición y por cumplir el más importante de los Objetivos de Desarrollo del Milenio que todos los países se propusieron en el 2000: reducir a la mitad la pobreza y el hambre para el 2015. También confiamos en que la política exterior del país se conserve a una conveniente distancia de la estadounidense, siempre en torno al invento de guerras, a veces contra supuestos “terroristas”, a veces para elevar los costos de los estupefacientes o los recursos naturales y otras veces para enfrentar los movimientos de cambio en los países en desarrollo. Ahora en el Consejo de Seguridad, nuestro gobierno debe mostrar su vocación de paz y defender su soberanía.

Dos luchas internas son obligadas: una contra la corrupción, en todas sus manifestaciones; y otra contra la impunidad de los crímenes, tanto los actuales, determinados por la violencia común y el crimen organizado, como los crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra del período del conflicto armado interno. Para esto pedimos la continuidad de la CICIG, el más firme apoyo a la Fiscal General Claudia Paz y Paz y la recuperación de la confianza de la población en la Policía Nacional, depurándola y quitándole su papel represivo frente al movimiento social. Hay que combatir a la delincuencia, que fue el clamor popular durante este proceso electoral; pero hay que hacerlo con apego total a la doctrina de los derechos humanos. El derramamiento de sangre debe terminar en todos los sentidos.

El Estado y los sectores de poder económico que hicieron posible la victoria del Patriota tienen también la enorme responsabilidad de generar empleo y proporcionar un mínimo colchón de seguridad social. Nuestros grandes ricos han sido históricamente muy conservadores y no invertirán si no se garantizan obtener cuantiosas ganancias; por ello, la creación de puestos de trabajo y oportunidades para que la gente se genere ingresos, por ejemplo mediante la adjudicación de tierras, va a depender más del Estado. Para ello, hay que pagar más impuestos y no hacer que sea la clase media la que cargue con el sostenimiento del aparato gubernamental. Todo quetzal invertido en la posibilidad de tierra y/o trabajo para nuestra población es un quetzal destinado a enfrentar la delincuencia y frenar la migración, considerando que ésta es inversamente proporcional al desarrollo. En esta simple ecuación la RPDG asume su propio compromiso a favor de la paz y el desarrollo.

Lógicamente, frente al fenómeno migratorio guatemalteco el Gobierno de Guatemala 2012-2016 tiene múltiples responsabilidades. Utilizando todos los mecanismos posibles,  debe trabajarse para disminuir el número de deportados, que fue de 30,855 en el 2011. Esta administración tiene la responsabilidad de trabajar conjuntamente con las organizaciones de migrantes, para que la administración del Presidente Obama otorgue el Estado de Protección Temporal (TPS), esfuerzo que la RPDG y las Organizaciones Aliadas, han llevado a cabo desde junio 2010, 2011 y que continuará en el 2012. También junto a nosotros, el Estado debe trabajar intensamente en la reforma con rostro humano de la ley de inmigración de Estados Unidos, resultado que ahora tendrá que esperar al 2013. Más inmediata será la reforma interna del CONAMIGUA. Los migrantes exigimos participación directa en el mismo y mecanismos transparentes, representativos y democráticos para la elección de sus autoridades y representantes de los migrantes. El CONAMIGUA es un ente necesario, aún si se crea el Vice ministerio de Asuntos Migratorios que propone el nuevo gobierno, ya que es un ente coordinador de todas las actividades del Estado. Finalmente, teniendo en cuenta que el Partido Patriota fue parcialmente responsable de que las y los guatemaltecos en el extranjero no pudiésemos votar en 2011, le exigimos hacer valer nuestro derecho constitucional al plazo más corto posible.

La RPDG no se va a quedar de brazos cruzados, esperando a que el gobierno actúe, como muchos actores sociales y políticos han hecho durante los 15 años desde la firma del Acuerdo de Paz Firme y Duradera. Vamos a continuar nuestra organización y nuestra acción en el exterior. Vamos a desarrollar, igualmente, un movimiento al interior del país, el movimiento por la paz y el desarrollo, que insertaremos en el movimiento social guatemalteco. Naturalmente, los primeros invitados serán los familiares de los migrantes, hasta ahora ignorados por el Estado. No obstante, estaremos abiertos a toda persona bien intencionada, en un proceso de unidad y amplia participación. Será ésta nuestra contribución a la unidad popular como alternativa social, política y electoral.

Guatemala y Nueva York, 14 de enero de 2012, a las 14:00 horas

Comité Ejecutivo de la RPDG

Acto publico 10 de Diciembre a las 7pm en Long Island, NY

Tuesday, December 6th, 2011

ANALISIS POLÍTICO DEL PROCESO ELECTORAL 13 – Final

Thursday, December 1st, 2011

Nota Introductoria

Ha concluido el proceso electoral y en la segunda vuelta la mayoría de votos válidos favorecieron al ex general Otto Pérez para presidente. Creemos que este resultado es un retroceso significativo en el intento de sostener y hacer avanzar la democracia planteada por los Acuerdos de Paz: la democracia realmente participativa. Las elecciones no llegaron a ser ni siquiera representativas. Una camarilla de ex militares, asociados a grandes financistas, tanto de la oligarquía tradicional como de los nuevos capitales emergentes, no siempre lícitos, así como a políticos de extrema derecha y corruptos, se hace del gobierno bajo el símbolo de la “mano dura”. El país ya pasó por la pesadilla de la “mano blanca” durante la contrainsurgencia; por el partido FRG, con el símbolo de “la manita” que sirvió para la corrupción y la violencia; y ahora se enfrenta a la “mano empuñada” de un general con pasado represivo.

En este número, que será el último de la serie vinculada a las elecciones, recogeremos las voces de diversos pensadores que señalan con claridad que, ante gobernantes como el que se nos viene, solamente “el pueblo salva al pueblo”. Si bien no existe total coincidencia entre quienes escriben estos artículos, hay suficientes elementos comunes como para pensar que, aunque difícil, la unidad de los sectores progresistas y democráticos es posible. La RPDG está dispuesta a jugar su papel, al lado de las grandes mayorías del país. Insistimos en que, para comenzar, urge una autoevaluación de todas y cada una de las fuerzas, antes de lanzarse a criticar a otros en forma pública. La RPDG realizará su autoevaluación durante su reunión ordinaria de Asamblea General el 10 y 11 de diciembre. Una vez realicemos nuestra autocrítica, podremos realizar una crítica constructiva hacia los otros actores y empezar a construir un ambiente sin “ismos”. El reto es grande y confiamos en que vamos a estar a la altura de las circunstancias.

De ser obstáculo a ser gobierno

Ing. Raúl Molina Mejía,

La Hora, 11 de noviembre

Después de cuatro años de obstaculizar constantemente los planes del gobierno de la UNE, el PP ha alcanzado el gobierno, para lo cual se vio obligado a ofrecer “programas sociales”. La segunda vuelta dio la victoria a Otto Pérez y Roxana Baldetti. Pese a los esfuerzos que algunos hicimos para impedir este triunfo, el 53.7% de los electores aceptaron cerrar los ojos al pasado, presente y posible futuro del PP, particularmente la población capitalina, que marcó la diferencia.

Destaco que esos votos no representan la mayoría de los ciudadanos del país. En ese 53.7% no estamos los migrantes, a quienes se nos negó el voto. De haberlo tenido y de haber votado todos los que votamos en septiembre (556,950 ciudadanos no llegaron a la segunda vuelta), el PP no hubiese tenido la más mínima posibilidad de ganar. Menos si los votos nulos o en blanco (183,134) no se hubiesen desperdiciado. Así, quienes votaron a favor de Pérez – 2.3 millones—fueron apenas el 31.3% de los ciudadanos con derecho al voto. Claramente, el ex general no tiene el mandato de la mayoría de nuestra población.

Su gobierno no será fácil, por propias limitaciones y por los obstáculos que otras fuerzas políticas opondrán. A Pérez le tocará gobernar con un Congreso desfavorable (57 diputados son PP, y quizás sume diez más, de un total de 158), con lo cual le puede ocurrir lo mismo que él hizo frente a Colom: que se dificulte que los proyectos del Ejecutivo sean aprobados. Pero pronto puede también encontrarse con el movimiento social volcado a las calles para oponerse a proyectos arbitrarios. Sabemos que se dispone a pagar la inmensa deuda económica de la campaña a sus amigos financistas; pero el pueblo no está dispuesto a que se siga hipotecando el país, se afecte a la clase trabajadora y los pueblos indígenas y se siga privilegiando a capitalistas nacionales y extranjeros.

Algunas declaraciones iniciales han sido realmente desatinadas, como la de indicar que sacará a los kaibiles a las calles del país, olvidándose que fueron entrenados como “mensajeros de la muerte” y no como policías; deben desaparecer, porque su propósito fue contrainsurgente y ya no existe insurgencia. Y los soldados, con sus oficiales al frente, deben irse a las fronteras a cuidar la seguridad exterior, incluida la penetración de los Zetas. La seguridad interna debe estar en manos de una policía más profesional, mejor pagada y totalmente depurada. Para preocupación adicional, acabo de leer la propuesta del PP sobre el tema de la migración (apareció después del 6 de noviembre). Queda claro que Pérez debe buscar con urgencia gente calificada que lo ayude a entender el fenómeno migratorio y las obligaciones del Estado. La propuesta (un pasquín de 24 páginas con estadísticas de hace 5 años y conceptos de hace 10) no hace mención del freno de las deportaciones, el TPS, los cobros indebidos a las remesas, la reforma migratoria justa y humana en los Estados Unidos, el tratamiento de los migrantes de paso por Guatemala, la reforma de la Ley del CONAMIGUA y, mucho menos, el derecho humano de elegir y ser electos en el extranjero. Espero que aprendan lo necesario de acá al 14 de enero de 2012; en todo caso, como sucedió con el gobierno de Colom, con o sin el apoyo del Estado, los migrantes seguiremos nuestras luchas.

Los Migrantes: prioridad para el próximo Canciller

Ing. Raúl Molina Mejía,

La Hora, 18 de noviembre

En primer lugar, saludo el editorial de Oscar Clemente Marroquín (La Hora, 12/11/2011) señalando que la Cancillería debe asumir la cuestión de los migrantes como “tema de alta importancia” en el próximo período de gobierno. Esto nos abre una puerta más amplia para exponer y desarrollar nuestras propuestas en La Hora. Si bien Prensa Libre tiende a dar cobertura al tema, lo ha hecho más desde el sensacionalismo de la noticia y menos desde la profundidad de los análisis y propuestas. Hay abundancia de fotos, particularmente de algunos migrantes cercanos; pero se explica muy poco sobre el fenómeno migratorio.

Precisamente, el día 13, Prensa Libre le hizo una entrevista a Harold Caballeros, ex candidato a la presidencia, al conocerse que será el próximo Canciller. Para alguien que pretendía ser el candidato alternativo a Pérez y Baldizón, me sorprendió constatar qué poco sabe sobre la situación de los migrantes y sus demandas. No cabe sino recomendarle que busque los mejores asesores posibles, siempre y cuando sean guatemaltecos, para ponerse al día y desarrollar una labor positiva y productiva.

Dos acciones fundamentales a realizar son: buscar la colaboración de las organizaciones guatemaltecas de migrantes, incluida la Red por la Paz y el Desarrollo de Guatemala (RPDG), que tiene un diagnóstico de lo que el Estado ha hecho bien, de lo que ha hecho mal y de aquello en donde ni siquiera ha actuado; y tratar de definir conjuntamente con los migrantes guatemaltecos, sin exclusiones de ninguna naturaleza, una política integral, así como estrategias de trabajo en el corto, mediano y largo plazo.

Algunas declaraciones de Caballeros fueron incorrectas. Los deportados de Estados Unidos este año van por arriba de 26,000, con lo se podría llegar a más del 6% de todas las deportaciones del gobierno de Obama al final del año. Por ello, insistimos en que, contrario a lo que Caballeros dice, las deportaciones de guatemaltecos no han disminuido, ni siquiera con la política recientemente emitida por la Casa Blanca. Le aclaro también que el problema principal para los migrantes no son las muertes (afortunadamente no tantas) sino trabajo y regularización migratoria. Desconoce Caballeros las características del TPS y niega la responsabilidad histórica de Arzú para no tenerlo; fue por arrogancia que no lo pidió junto al resto de Centroamérica. Finalmente, no hace mención de cuestiones sumamente esenciales para los migrantes: voto y representación en el exterior; reforma migratoria en Estados Unidos; y reforma sustancial del CONAMIGUA.

Aprovecho para sugerir que el presidente electo, que tanto socavó al Presidente Colom, debiese hacer de inmediato un primer gesto de reciprocidad. Así como Colom le dejó la mesa servida en la ONU, con Guatemala electa para el Consejo de Seguridad, gracias a la brillante labor de Gert Rosenthal en Nueva York, Pérez y Caballeros debiesen utilizar hoy mismo sus contactos con los Republicanos de Estados Unidos, que aseguran tener, para que apoyen la solicitud de TPS que ha reiterado el Gobierno de Guatemala al declararse recientemente el estado de calamidad pública. Los migrantes no queremos promesas, siempre fáciles de romper después; queremos hechos y de manera urgente.

Lo que retorna con Pérez Molina

Carlos Figueroa Ibarra

12 de noviembre de 2011

Ante el desconcierto de la comunidad internacional, particularmente la que está informada de la historia contemporánea de Guatemala, la mayoría de los votantes guatemaltecos ha elegido como presidente de Guatemala para el período 2012-2016, al general Otto Pérez Molina. La victoria del ex militar implicará el retorno al gobierno de la cúspide empresarial que ha sido denominada “tradicional”. Es decir la burguesía heredera de la más rancia oligarquía guatemalteca que vuelve a tener una ingerencia directa en el gobierno del Estado. Esto no significa que con los gobiernos de Alfonso Portillo (2000-2004) y Álvaro Colom (2008-2012) haya estado alejada del poder del Estado. Retorna al gobierno la parte más conspicua de la clase dominante en el marco de un amplio abanico de alianzas políticas y sociales. Al menos tres derechas estarán presentes en el gobierno de Pérez Molina. La primera de ellas será la derecha neoliberal, en tanto que es hoy el neoliberalismo la ideología orgánica de los sectores dominantes del país. Estará acompañada de los resabios de la derecha anticomunista en tanto que el anticomunismo sigue siendo un atavismo de las derechas guatemaltecas. Finalmente, en este concierto se ha unido la vertiente del propio Pérez Molina, la derecha contrainsurgente, expresada sobre todo en el grupo de ex militares que han estado implicados en los crímenes de lesa humanidad.

Y en las cañerías de todo este tinglado, estará presente uno de los grandes poderes ocultos que existen en el país: “El Sindicato”. Esta organización clandestina, concierto de militares genocidas y crimen organizado, se ha reputado como originada en la promoción 1973 de la Escuela Politécnica a la que pertenece el propio Pérez Molina. Es “El Sindicato”, rival de “La Cofradía”, grupo similar que estuvo presente en el gobierno de Portillo y que fue partícipe del triunfo de Colom en las elecciones de 2007. Conviene recordar el mundo subterráneo de la política guatemalteca porque pareciera olvidarse y adjudicarse este hecho a una imaginación paranoica. No ha faltado quien me pregunte si en verdad existen esos poderes ocultos, pregunta que demuestra precisamente el éxito de su actuar.

Con Pérez Molina retorna al gobierno una visión autoritaria y represiva de la gestión del Estado que tiene una añeja tradición en Guatemala. El mito del hombre fuerte que con mano férrea (o dura) acaba con el caos social e impone el orden ha beneficiado a Pérez Molina, como en un determinado momento benefició a Efraín Ríos Montt. Es el fantasma del dictador Jorge Ubico (1931-1944) el que retorna a través del imaginario de la derecha más recalcitrante en Guatemala. Justo es decir que la descomposición social en Guatemala, la rampante violencia delincuencial del crimen callejero y plebeyo además del crimen organizado, han creado las condiciones para un voto masivo a favor de Pérez Molina en el área metropolitana del país (más del 71%). Fueron los cascos urbanos y sus periferias las que le dieron la victoria Pérez Molina mientras el interior del país, principalmente los departamentos más depauperados y con mayor población indígena se inclinaron por Manuel Baldizón quien obtuvo allí el 52% de los votos. Pérez Molina y sus partidarios supieron capitalizar el apetito punitivo de las clases medias y sectores populares urbanos ideologizados por los grandes medios de comunicación, las universidades privadas neoliberales y las mega iglesias protestantes. Dentro de ese abanico de alianzas, el núcleo duro de la derecha radica particularmente en esas clases medias urbanas animadas de un pensamiento reaccionario sustentado en el dogma neoliberal que se ha vuelto una suerte de sentido común. El resto lo hizo la ineficacia gubernamental para hacer decrecer el ritmo de la violencia delincuencial en el país. Hoy los cascos metropolitanos de Guatemala y El Salvador y la Costa Atlántica de Honduras forman parte de la región más violenta del mundo si medimos este hecho por el número de homicidios por cada 100 mil habitantes. Todo esto anima una de las bases del triunfo de Pérez Molina: el clamor por medidas férreas contra la delincuencia.

La victoria electoral de Pérez Molina no implicará por supuesto el retorno de los militares al poder. La dictadura militar terrorista no tiene las condiciones externas e internas que le dieron origen en 1963. Sí implicará el retorno de una mentalidad contrainsurgente aliada al oscurantismo reaccionario propio de la clase dominante guatemalteca. Implicará el retorno de la voluntad de impunidad que anima a todos los genocidas en el país y que tienen hoy como blanco inmediato a la Fiscal General Claudia Paz y Paz. Ésta se ha ganado el odio por el procesamiento de los altos mandos del terror estatal en un período, los generales Humberto Mejía Víctores y Héctor Mario López Fuentes, además de otros implicados de menor estofa. La demanda hecha por Ricardo Méndez Ruiz Valdés, poco sustentada en términos jurídicos y factuales, tiene la Fiscal como objetivo de ataque y a no a sus supuestos secuestradores en 1982. Basta ver la disparatada lista de los 26 imputados para advertirlo.

El peor de los imaginarios autoritarios ha retornado con Pérez Molina. El tiempo dirá cuánto durará antes de desinflarse.

URNG-MAÍZ: POSICIÓN FRENTE AL PRÓXIMO GOBIERNO DE OTTO PEREZ MOLINA

El Comité Ejecutivo Nacional del partido Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca, URNG-MAIZ, a la opinión pública nacional e internacional hace saber:

1. El 6 de noviembre de 2011 fueron electos el general retirado Otto Pérez Molina y la Sra. Roxana Baldetti, como presidente y vicepresidenta de la República para el periodo 2012-2016. Estos resultados reflejan el cierre de un proceso electoral viciado en su esencia, no solo porque la ciudadanía se vio forzada a escoger entre dos candidaturas similares, sino que el mismo es el producto de elecciones desarrolladas en un sistema político, económico, social y electoral que ya ha colapsado.

2. Con la misma firmeza con la que rechazamos las dos candidaturas presidenciales que competían por la segunda vuelta, frente a esta coyuntura, URNG, como partido de oposición de izquierda revolucionaria y democrática, señala la necesidad de retomar los contenidos de los Acuerdos de Paz para garantizar que no regrese al pasado represivo, y la vigencia de la democracia plena exige en este momento el cumplimiento de los siguientes puntos:

a. Implementación de las demandas económicas, culturales, políticas y sociales planteadas por organizaciones políticas, sociales, populares y de los pueblos indígenas durante la campaña electoral.

b. Inicio de la solución de la problemática agraria, enfatizándose en el cese de la política de desalojos represivos, la criminalización de las luchas campesinas y la condonación de la deuda campesina.

c. Defensa de la soberanía nacional, de la tierra y el territorio, del suelo y el subsuelo, los bienes naturales y el medio ambiente.

d. Satisfacción de las demandas de la clase trabajadora y en particular de los pactos colectivos y los laudos arbitrales.

e. Aprobación y aplicación de la reforma fiscal y tributaria según lo establecido en los Acuerdos de Paz.

f. Cumplimento pleno de la agenda de seguridad y justicia consensuada con la sociedad civil, traducida en leyes, pactos y convenios, así como el impulso de la aprobación de la legislación correspondiente.

g. Desarrollo de la política de relaciones exteriores, sustentada en los principios de soberanía, autodeterminación de los pueblos, el no alineamiento y la incorporación efectiva a los procesos de integración latinoamericana.

3. URNG reafirma su disposición por la unidad de las fuerzas revolucionarias, democráticas y progresistas y frente al nuevo gobierno invita a sumar esfuerzos por la constitución de la democracia plena, real y participativa que el país requiere así como el respaldo a la agenda mínima planteada este comunicado.

Comité Ejecutivo Nacional

Guatemala, 07 de noviembre de 2011.

Pasó una época oscura. Vienen tiempos difíciles de prever

Frente Nacional de Lucha

Guatemala, 8 de Noviembre del 2011

Dicen que ayer se señaló, para todo el país, un cambio de época. El muy comentado tema de las elecciones por fin llegó a su fin y, con ello, pasamos a una nueva época, argumentan los medios de comunicación. ¿Hacia qué y hacia dónde vamos, entonces? Eso no es fácil de decirlo, pero lo intentaremos.

De hecho, pareciera que vamos hacia un nuevo período marcado por la intransigencia de una derecha militar que ya ha dado muestras de lo que puede esperarse de ella. Máxime que resulta ganadora tras un sorteo en donde tuvo que lidiar con todos, quedándole, al final, un mundo plagado de contrarios.

De repente, le desaparecieron a su mujer fatal, a su temible adversaria, Sandra Torres, y eso la desconcertó. Al fin y al cabo, no era una mujer pequeña en el marco de la derecha populista. En su contra se habían preparado todas las batallas. Era un discurso contra la derecha populista y a favor de la derecha militar el que manejaban. Pero ni modo. Se les acabó ese discurso, cuando menos de forma aparente.

Luego, como por arte de magia, apareció Baldizón, capitalizando a su favor una serie de fuerzas que, basadas en nombres y personalidades, parecían grandes. Contó Baldizón a su favor con el apoyo de su propio partido, con el de la UNE, con el de CREO, con el de Mario Estrada, con el del Frente Amplio, (al menos con la mayoría de sus fuerzas), con el de un sinfín de mini-partidos que, aunque le dieron cuerpo a la cabeza, al final no se trató más que de la conformación de un enano cabezón.

Fue, de principio a fin, un juego bien urdido en donde las distintas derechas hicieron gala de sus mejores armas. Cuentan con suficiente práctica para ello. Sus mejores discursos, sus mejores poses, en fin, sus mejores instrumentos de guerra. Entendamos que no fue más que eso: un muy bien montado juego, en el que las derechas son quienes llevan a su favor el balance de todas las experiencias. Las derechas son las que mandan en ese terreno, porque el pueblo, obnubilado por los llamados, (que son tantos y tan bien urdidos), termina por votar a favor de cosas que le son contrarias.

Así ocurrió y, en definitiva, terminó ganando el General Otto Pérez Molina. Terminó captando la mayoría del voto popular. Nótese que decimos “voto popular” en un sentido amplio del término.

Porque en este caso, cada voto del pueblo, al depositarse a favor de una de las derechas, era un voto en contra de lo que conviene al pueblo, aunque, claro está, resultaba un voto a favor de los intereses superiores de las derechas. Desde 1954 y hasta la fecha, las derechas han obtenido ese resultado. Tras cada elección, cuentan a su favor con miles de votos que deberían ser de izquierda, pero que aparecen a las derechas, dándoles a ellos las posibilidades de seguir con su mismo discurso y con sus mismas prácticas.

Entre tanto, ahí sigue Baldizón, preparándose para la que viene. Será el garante de los compromisos de Gobierno, dice. Será el “guardián de las promesas de campaña” de su adversario. Es decir, que será el primero en reclamar, para el país, cada uno de los compromisos del Patriota. Ese papel le queda como hecho a la medida, porque, al igual que el General, no pasa de ser un hombre de derecha y, por lo tanto, sus compromisos son los mismos que los de su rival. Difieren en métodos, quizás. Pero también diferían en método Colom y Berger, por ejemplo, y mala sea la hora de esa diferencia, si es que estuvo presente.

Todos esos son derechas. Todos ocupan las mismas sillas y todos bailan al son que les tocan sus patrones: los ricos del país. Eso no lo hemos llegado a entender los guatemaltecos. Creemos que dos o tres bellezas que dicen durante la campaña electoral son suficientes como para, a partir de ellas, cambiar el mundo.

No nos damos cuenta de que al final, derecha e izquierda sí son diferencias sustantivas y, desde luego, es de esperarse distintos programas para enfocar lo social, para enfrentar la pobreza.

Sin embargo, ¿llegaremos algún día a romper con esta maldición? ¿Llegaremos a ser auténticamente de izquierda, como ocurre en la mayoría de los países? ¿Llegará el pueblo guatemalteco a encontrarse con su auténtica raíz, hoy oculta, la cual lo lleva a virar hacia la izquierda? ¿O seguiremos siendo el único pueblo latinoamericano que, una vez tras otra, muy a su pesar y sin darse cuenta, le va a la derecha? Es un destino respecto al cual no caben dudas, porque ya se ha visto la capacidad de resistencia que tiene este nuestro pueblo.

1954 quedó ya muy, pero muy atrás. Ya es hora de que todos nos demos cuenta. De que retomemos el espíritu noble de una década, que se inició un 20 de Octubre de 1944, e incluso, ir más atrás y retomar el espíritu de resistencia y lucha desde los antepasados que como Cahí Imox, Micaela Guarchaj, y tantos más, y hagamos algo bueno con ello. Algo verdaderamente bueno.

Por ahora, no le queda al pueblo más que hacer un llamado a la consolidación de su unidad, a la solidez orgánica, a la perfección de sus vínculos articuladores, y de esa manera, presentar su agenda ante las autoridades del nuevo Gobierno, para negociarla. Así se construirá la paz social.

La Lucha Sigue

Red por la Paz y el Desarrollo de Guatemala (RPDG)

Comunicado Nacional E Internacional

En búsqueda de la unidad popular: conmemoración del 13 de noviembre

La RPDG considera de vital importancia que se conmemore la fecha del 13 de noviembre como un momento importante del proceso revolucionario guatemalteco. No en balde nuestro gran amigo y mentor, Jorge Rosal, un extraordinario revolucionario y dirigente de la URNG, pese a no haber utilizado las armas sino sus grandes dotes político-diplomáticas, debe haberse sentido complacido de haber muerto en esta fecha, hace cuatro años. Por ello, no podemos permitir que ahora los militares que aplicaron violencia contra nuestro pueblo quieran apropiarse del levantamiento del 13 de noviembre y proyectarlo como su propia gesta, como una supuesta marcha pretendía el día de hoy.

Origen del conflicto armado interno

Cuando en el proceso de paz se definió el período del conflicto armado interno y se ubicó éste entre 1962 y 1996, no dejó de ignorarse la historia, por razones que, en cierta medida, tienen que ver con las divisiones al interior de la izquierda. El conflicto armado interno, en esencia, fue iniciado por el mal llamado “Movimiento de Liberación Nacional”, el cual, por instrucciones de la CIA y el Departamento de Estado, realizó acciones armadas contra el gobierno legítimo de Jacobo Árbenz. La defensa de Zacapa en 1954 por oficiales leales al gobierno fue la última acción loable del ejército nacional, antes de traicionar a Árbenz y entregarse al dominio estadounidense. Todavía hubo una acción heróica de los cadetes de la Escuela Politécnica, con el levantamiento del 2 de agosto de 1954, que casí derrotó la maniobra intervencionista; pero acallado éste, se empezó a gestar el ejército contrainsurgente que serviría de terrible instrumento de muerte durante la Guerra Fría de Estados Unidos en Guatemala.

Las divisiones de la izquierda guatemalteca, que ya habían asomado en los gobiernos de la Revolución, se acentuaron con el derrocamiento de Árbenz, ya que diversos sectores progresistas se acusaban mutuamente de haber cometido errores que habían llevado al fin de la Revolución de Octubre, sin poder identificar el papel del imperio en asegurarse el final de la “Primavera Democrática”. Así, de manera injusta, en vez de ser símbolo de la unidad y la resistencia, a Árbenz, en forma ahistórica, se le acusó de no haber luchado hasta el final y ofrendado su vida. Hay que recordar que tampoco el suicidio de Salvador Allende, un decenio después, pudo salvar a Chile de su largo calvario.

Frente al estado de cosas en 1960, luego de la contrarrevolución dirigida por Castillo Armas y cúpulas militares y pasados muchos meses del corrupto gobierno de Ydígoras Fuentes, un grupo de oficiales del ejército confabuló a su interior para luchar contra las dos lacras que laceraban la soberanía nacional: la enorme corrupción del general y sus subalternos, por un lado, y, por otro, la utilización del territorio guatemalteco –Finca La Helvetia, para ser más preciso— para el entrenamiento de los cubanos anticastristas. La historia recoge dos hechos ciertos en este período: primero, ni Yon Sosa ni Turcios Lima plantearon en 1960 el inicio de la revolución; y el levantamiento del 13 de noviembre contó con la luz verde de la Embajada de los Estados Unidos.

Punto de partida de la lucha revolucionaria armada

Iniciado el levantamiento, con su cauda lamentable de muertes en la base militar, la Embajada cambió su posición e hizo que los demás cuarteles no se sumaran a la rebelión armada. Dejados solos, los oficiales rebeldes no tuvieron otra opción que irse a la montaña en Izabal; no era todavía “la revolución”; pero las fuerzas revolucionarias no habrían iniciado la organización de los frentes guerrilleros tiempo más tarde si el grupo del 13 de noviembre no hubiese facilitado el espacio para su inserción. Como se sabe, el proyecto revolucionario de 1962 iniciado desde las filas socialistas fue derrotado en Concuá y solamente algunos combatientes pudieron posteriormente sumarse a la gente que ya estaba en la Sierra de las Minas. No obstante, Yon Sosa y Turcios Lima, y posiblemente otros, asimilaron la ideología trotskista y no marxista, lo cual dificultó que las corrientes del PGT les reconocieran su verdadero valor. Hoy, 51 años más tarde, debemos admitir que las acciones armadas de tipo revolucionario contra el régimen guatemalteco comenzaron en 1960 con este movimiento y no en 1962.

Por esto es que la conmemoración del 13 de noviembre corresponde al movimiento revolucionario y no a sectores del ejército que ahora pretenden decir que estuvieron del lado del pueblo. No, el ejercito fue depurado de todos los oficiales que se habían identificado con la confabulación del “Niño de Atocha” y la inteligencia militar se encargó de que nunca más se fraguara un movimiento de transformación dentro de las filas de la institución armada . Con el tiempo, la inteligencia militar se aseguró también de que todo oficial participase en acciones de “guerra sucia”, para que nadie pudiese pretender después cambiar desde adentro a las fuerzas armadas.

El largo y difícil camino de la revolución

Lo ocurrido desde el 13 de noviembre de 1960 a la fecha, ha sido el intento de unificar a los diversos sectores de las clases oprimidas para intentar, conjuntamente, un cambio radical en nuestro país. A veces, hemos impulsado la lucha democrática, como en los períodos en que se intentó restablecer un gobierno revolucionario con Arévalo a la cabeza o en los desarrollos logrados por la social democracia, particularmente con Manuel Colom Argueta y Alberto Fuentes Mohr, así como los sectores más progresistas de la Democracia Cristiana; pero, ante la represión militar, al amparo de la Doctrina de Seguridad Nacional impuesta por Estados Unidos, no fue quedando más alternativa que la lucha armada realizada por diversas organizaciones político-militares y, al final, conducida por la URNG. La lucha armada nunca fue derrotada; pero si se desactivó en función de los Acuerdos de Paz. Al llegar a la celebración de los quince años de su firma, la conclusión principal es que los sucesivos gobiernos de derecha, de Arzú a Colom, no han cumplido satisfactoriamente ni con el espíritu ni con la letra de dichos Acuerdos y las perspectivas son aún peores con el retorno de los generales al gobierno.

Teniendo un proyecto concreto qué impulsar, los sectores progresistas y democráticos hemos fallado en no alcanzar la unidad popular y democrática. Los “ismos” de todo tipo han impedido hacer un solo frente y han permitido que la derecha se apodere del Estado y domine, como siempre, a la sociedad civil. Las elecciones recién terminadas nos han demostrado que la inmensa mayoría de la población está hastiada de nuestro sistema político. La única opción para rescatar a nuestro país es la unidad popular y democrática, que pasa por un gran esfuerzo de humildad y compromiso.

Es el momento de la unidad popular y democrática

La mejor manera de conmemorar este 13 de noviembre es haciendo un nuevo llamamiento a la autoreflexión, para identificar como podemos hacer más y mejor; la reflexión conjunta con quienes queremos encontrar un nuevo camino, para reforzar lo que nos une y debatir, constructivamente, en torno a lo que nos separa; y la acción firme y constante, sistemática y día a día, en total consecuencia con nuestras grandes mayorías.

En esta fecha importante para quienes creemos que una Guatemala distinta y mejor es posible, llamamos a forjar la unidad popular y democrática.

Nueva York, 13 de noviembre de 2011

Secretaría de Relaciones Internacionales

Red por la Paz y el Desarrollo de Guatemala (RPDG)