Las y los migrantes podemos y debemos producir un terremoto electoral
COMUNICADO NACIONAL E INTERNACIONAL
El 31 de agosto marcó un hito histórico para los migrantes guatemaltecos. Fue el momento en que habiendo sido invitados 10 candidatos presidenciales a un Foro sobre Migración, casi en su propia casa, en la ciudad de Guatemala, seis de ellos –Pérez, Suger, Caballeros, Estrada, Gianmattei y de Arzú—volvieron a menospreciarnos, ignorarnos y ―ningunearnos‖. A esto se suma el hecho de que ya se había dejado plantada a la comunidad guatemalteca en Los Ángeles en la primera quincena de agosto.
Estos candidatos consideran, erróneamente, que los migrantes no vamos a participar en estas elecciones. Pérez, vía el Tribunal Supremo Electoral y la Corte de Constitucionalidad, logró que no se nos permitiera el voto desde el exterior, y los otros cinco candidatos no hicieron nada por modificar esa situación. Son todos merecedores, por muchos motivos, del voto castigo. En sus cálculos, consideran que unos 300,000 ciudadanos y ciudadanas (de una población de 1.5 millones) no votarán por encontrarse en Estados Unidos sin posibilidades de viajar. Por lo tanto, somos despreciados en términos políticos; no existimos para estos politiqueros.
No obstante, cada una y uno de estos ciudadanos excluidos del proceso electoral tienen familiares y amistades que sí son ciudadanos y que sí votan. Estas personas, no menos de un millón, pueden alterar de manera sustancial los resultados de esta elección. Los migrantes, que estamos cada vez más indignados con la clase política, al igual que lo está gran parte de nuestra población, podemos exhortar a la formación en una semana del―movimiento de los encabronados‖ que saque del panorama electoral a los mafiosos y corruptos y a quienes desdeñan a los migrantes y sus comunidades de origen.
El 11 de septiembre podemos sustraerles más de un millón de votos a los candidatos que según las encuestas marchan al frente y reforzar a los partidos menos comprometidos con nuestro corrupto sistema político. Nosotros, plenamente conscientes de que el Frente Amplio presenta candidatos comprometidos y honrados, así como un Plan de Gobierno que responde a las necesidades nacionales, pedimos a nuestros familiares y amistades que el próximo domingo sumen sus votos a este movimiento progresista que encabezan Rigoberta Menchú y Aníbal García. ¡Qué no haríamos con un millón de votos!
¡Que el ―movimiento de encabronados‖ produzca un terremoto electoral! ¡La Nueva Guatemala es posible!
Comité Ejecutivo de la RPDG
Nueva York, 4 de septiembre de 2011