La RPDG lamenta el fallecimiento del Obispo Samuel Ruíz García
COMUNICADO NACIONAL E INTERNACIONAL
La Red por la Paz y el Desarrollo de Guatemala lamenta el fallecimiento de Don Samuel Ruíz García, Obispo Emérito de la Diócesis de San Cristóbal de las Casas
La Red por la Paz y el Desarrollo de Guatemala (RPDG) lamenta profundamente el fallecimiento de Don Samuel Ruíz García el pasado lunes 24 de enero en la ciudad de México. A nivel internacional se le conoció como mediador entre el Ejército Zapatista para la Liberación Nacional (EZLN) y el gobierno federal mexicano; pero en México y Guatemala se le recuerda como un campeón en la lucha para la dignidad de los pueblos indígenas y como una persona que se entregó total y ejemplarmente a la búsqueda de la justicia social.
Al participar en el Concilio Vaticano II y en la Conferencia de Medellín en 1968, Don Samuel señala la Teología de la Liberación como opción real e indispensable para combatir la miseria, la discriminación, las injustas estructuras sociales, económicas e históricas, el poder de la oligarquía y las injusticias contra los pobres de la región, sobre todo para luchar por la justicia para los indígenas y campesinos. Consecuentemente, se convierte en un verdadero “obispo de los pobres”, como indica su apodo “Tatik”, palabra indígena que significa “padre”. Fue designado como Obispo de San Cristóbal de las Casas en el estado de Chiapas en 1959, donde permaneció hasta 1999. Durante este período acogió a miles de refugiados que llegaron de los conflictos centroamericanos, sobre todo de Guatemala. Nuestras hermanas y hermanos guatemaltecos fueron sostenidos, apoyados, respaldados y defendidos durante los períodos más difíciles del conflicto armado interno.
Entre los reconocimientos que se le hicieron destacan el Premio Simón Bolívar de la UNESCO (2000), el Premio Internacional de Derechos Humanos de Nuremberg (2001), el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Iberoamericana y el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Autónoma de Barcelona (1997), además de ser nominado varias veces para el Premio Nobel de la Paz. Todos estos premios fueron en reconocimiento por su papel importante como mediador y defensor de los derechos y dignidad de la población indígena, sobre todo por su trabajo en defensa de los derechos humanos de los pueblos indígenas en el estado de Chiapas.
Resaltamos sus cualidades y enseñanzas excepcionales, como las de compartir, de luchar incansablemente por otros, de tener una entrega total a las causas justas, de mostrar siempre su convicción y de respetar a los demás. Su entrega y obras a lo largo de su vida nos dan la pauta para seguir sus pasos. Fue siempre un cristiano ejemplar, recordándonos las palabras de Ernesto Cardenal y reafirmándolas: “entre el cristianismo y revolución no hay contradicción”.
Recordamos con profundo agradecimiento todo su apoyo durante los momentos horrorosos del conflicto armado interno en Guatemala y su inquebrantable solidaridad con nuestras hermanas y hermanos que recibieron refugio en Chiapas. No olvidamos que San Cristóbal de las Casas se convirtió en nuestro santuario y que la Teología de la Liberación (la vuelta al cristianismo original) fue en Don Samuel, y sigue siendo para muchos cristianos, una opción real para nuestros pueblos.
Así como Don Samuel se solidarizó con el pueblo Guatemalteco, nosotros ahora como Red por la Paz y Desarrollo de Guatemala, mayoritariamente migrantes, también refugiados en distintos países, nos unimos con personas de todas partes del mundo para expresar nuestras condolencias profundas y tender un abrazo fraterno a su familia y a todos sus seguidores. Don Samuel, lo extrañamos y recordamos.
¡La lucha sigue! ¡Hermano Samuel, vives en nuestros corazones!
Washington DC, 31 de enero de 2011