Guatemaltecos reconocen labor de legendario activista
Por Ramón Jiménez

El Premio Gisella Paz y Paz 2010 que otorga la Red por la Paz y el Desarrollo de Guatemala (RPDG) fue otorgado al activista y ex funcionario gubernamental Alfonso “Poncho” Bauer Páiz por su “extraordinaria trayectoria revolucionaria”.
Bauer Páiz no pudo estar presente en la reciente ceremonia de premiación en Long Island, Nueva York, debido a que no pudo obtener visa para viajar a Estados Unidos, por lo que la entrega formal del reconocimiento tendrá lugar el próximo mes de enero en la capital guatemalteca.
“Al otorgarse este merecido homenaje a Poncho, la Red recordó su participación en la gesta del 20 de octubre de 1944 y en la vida pública nacional en los períodos de los ex presidentes Juan José Arévalo Jacobo Árbenz, incluida su responsabilidad en la formulación e implementación de la Ley de Reforma Agraria”, destacaron voceros de la RPDG a través de un comunicado.
Agregaron que también tomaron en cuenta su constante lucha revolucionaria al ser cercenada la “Primavera Democrática” en 1954 y su resistencia a los regímenes contrarrevolucionarios militarizados a partir de esa fecha.
De igual manera reconocieron el compromiso de Bauer Páiz con los cientos de miles de refugiados en México ante el embate de la campaña de genocidio y tierra arrasada del Estado guatemalteco en los decenios de 1970 y 1980; su participación luego de la firma de los Acuerdos de Paz de 1996, en los esfuerzos de unificación y lucha electoral de la izquierda guatemalteca, habiendo sido diputado del Congreso de 2000 a 2004; y, más recientemente, su apoyo incondicional a la lucha de los Estudiantes por la Autonomía (EPA) de la USAC.
La RPDG estableció el Premio a la muerte de Jorge Rosal, con el nombre de éste, con el propósito de reconocer en vida las contribuciones extraordinarias de hombres y mujeres —guatemaltecas y no guatemaltecas —a la búsqueda de la paz y el desarrollo de Guatemala, como él lo hiciera toda su vida.
La primera vez, el Premio 2007 fue para Gisella Paz y Paz, esposa de Jorge Rosal, y, a la muerte de ella, se cambió el nombre al que lleva actualmente, en reconocimiento a los méritos de ambos.
Otras personalidades que recibieron el Premio en años anteriores son Carmen Camey en 2008, por la dedicación de su vida a la defensa de los derechos humanos, y Alice Zachmann en 2009, por los más de 25 años al frente de la Guatemala Human Rights Commission/USA en Washington DC, enfrentando la política exterior de Estados Unidos en materia de derechos humanos.
Reconoció el Comité del Premio y la Red que se vieron ante el dilema de decidir entre excelentes candidaturas presentadas por diversos sectores.
“Esto llevó a proponer que se hicieran reconocimientos adicionales”, dijeron.
Como resultado en la categoría del Premio de la Paz y el Desarrollo decidieron otorgar Diplomas de Honor a Víctor Hugo Muñoz, guatemalteco propuesto por el Foro Latinoamericano de Solidaridad de Australia, por su vida dedicada a la solidaridad con el pueblo de Guatemala y otros pueblos en lucha desde su lugar de exilio en ese país, y a Luis Roberto Orellana López, líder universitario y dirigente juvenil revolucionario de Guatemala, por su demostrado compromiso por cambiar su país.
La RPDG también decidió reconocer, de ahora en adelante, las labores sobresalientes de funcionarios, tanto nacionales como internacionales.
Para el 2010 otorgó el Diploma al Mérito al Dr. Sergio Morales, Procurador de los Derechos Humanos, por ser funcionario ejemplar del Estado de Guatemala en el cumplimiento de su mandato y responsabilidades, y Diploma al Mérito al Dr. Carlos Castresana, por ser el funcionario internacional que en el ejercicio de sus funciones contribuyó de manera sobresaliente a la paz y el desarrollo del país al enfrentar el flagelo de la impunidad.
La RPDG señaló que hay muchas personas, guatemaltecas y no guatemaltecas, que merecen reconocimientos oportunos.
“Queremos romper con la cultura de desacreditación y descalificación que impera en nuestro país, que solamente cuando la persona muere permite visualizar sus virtudes”, explicaron.
En esta oportunidad, consideran que la selección de Don Poncho para el Premio 2010 merece el aplauso nacional y esperan que muchas personas les acompañen al acto de entrega en la ciudad de Guatemala.
“Como Red por la Paz, seguiremos reconociendo con justicia a quienes se han labrado un digno nombre y prestigio en su compromiso con nuestras grandes mayorías”, puntualizaron.