CAMPANA POR EL VOTO LATINO EL 2 DE NOVIEMBRE:

Todo ciudadano latino debe votar y evitar con su voto que los Republicanos dominen el Congreso de los Estados Unidos

Los miembros de la Red por la Paz y el Desarrollo de Guatemala (RPDG) hemos visto con asombro las campañas de TV e Internet del Partido Republicano para llamar a los latinos a no votar el 2 de noviembre. Sabiendo que sus candidatos son casi en su totalidad enemigos de la inmigración del Sur, con firmes posiciones anti-inmigrantes indocumentados y anti-trabajadores latinos, las campañas no piden el voto a favor de ellos, que sería absurdo, sino que quieren aprovecharse de la ingenuidad de algunos con el falso argumento de que la mejor manera de exigir la reforma migratoria es no votando para el Congreso por ningún candidato.

Tratan de aprovecharse del sentimiento de frustración que muchos sectores del país tienen luego de dos años de presidencia Demócrata, ocultando mañosamente que es el Partido Republicano el responsable principal de la crisis y de la ausencia de soluciones. Es cierto que los miembros de la RPDG nos sentimos frustrados por la falta de respuestas positivas de los Demócratas, de manera igual a como se sienten el resto de los latinos y de los inmigrantes, particularmente los indocumentados. Como puntos adicionales de desencanto nos encontramos con el hecho de que el gobierno del Presidente Obama no ha dado respuesta todavía a la solicitud del Gobierno de Guatemala para que se otorgue el TPS a los guatemaltecos y guatemaltecas en los Estados Unidos, por las calamidades sufridas recientemente en el país, ni ha ofrecido compensación a las víctimas, y sus familias, de los experimentos con enfermedades venéreas realizados en Guatemala en el decenio de 1940. ¡Pero no podemos alentar la locura de permitir que el Congreso quede en manos del Partido Republicano!

Hacia el futuro, la RPDG está convencida de que, así como a la derecha del Partido Republicano se está formando el movimiento llamado “tea party”, a la izquierda del Partido Demócrata se debe formar, en los próximos dos años, un partido que recoja las aspiraciones de los inmigrantes, los trabajadores, los pobres y los vulnerables, sin exclusiones, para presionar por los cambios fundamentales que no pueden posponerse por más tiempo en los Estados Unidos de América. Esta opción ya ha sido sugerida por organizaciones sindicales, religiosas y comunitarias, así como por partidos pequeños, como los verdes, el de las familias trabajadoras y otros grupos progresistas. Su formación es necesaria y urgente: un verdadero Partido “Arco Iris”.

No obstante, en las condiciones actuales, si los latinos y los inmigrantes no salimos a votar el 2 de noviembre o si no procedemos a movilizar desde ya a cuanta persona podamos impulsar para votar a favor de los candidatos Demócratas, estaríamos cometiendo un verdadero suicidio politico. Ya no se trata de escoger al mejor candidato en nuestro distrito; los Republicanos han demostrado que pueden ignorar a sus bases, cuando se trata de oponerse a las propuestas progresistas de los Demócratas. El ejemplo lo tenemos con el Senador McCain, quien luego de ser un abanderado hace algunos años, con el Senador Kennedy, de una reforma migratoria humana y justa, respalda hoy, sin tapujos, la Ley SB 1070 de Arizona. ¡Y qué no decir de personalidades antiinmigrantes como Palin y O’Donnell! Los Republicanos son el partido de la clase rica y dominante; jamás, ni los más ilustrados, estarán a favor de una reforma migratoria justa y humana.

¿Qué va a suceder si el Partido Republicano domina el Congreso?

- Los ricos seguirán gozando de sus granjerías, como la reducción de impuestos regalada por Reagan y Bush y la eliminación de restricciones al sistema financiero especulativo que llevó a la crisis actual.

- Los programas para ampliar el empleo, particularmente mediante obra pública, quedarán engavetados, y los programas sociales para proteger a los sectores más vulnerables seguirán siendo cercenados.

- Los muros físicos y virtuales, “Muros de la Vergüenza”, fortalecerán un nuevo “apartheid”, apoyado por fuerzas de seguridad agresivas y “vigilantes” privados, con cauda de miles de muertos en la frontera.

- Las redadas tipo Potsville, Iowa, y las deportaciones inhumanas y denigrantes irán en acelerado aumento.

- Sí habrá reforma migratoria; pero de características más punitivas, floreciendo como hongos, si no es que se incluye en la Ley Federal misma, leyes como la SB 1070 de Arizona, que muchos otros Estados se preparan a aprobar.

- Aún para los latinos con documentos, incluidos los ciudadanos, habrá ataques “legales” a nuestros idiomas y costumbres y se incrementará la discriminación basada en el perfil racial.

Es importante que demos a conocer estos puntos de vista. Tenemos diez días para expresarlas de palabra o escribir nuestras opiniones y hacerlas circular por todas las redes de habla hispana, así como enviarlas a todos los medios de comunicación de habla hispana. Es más, podemos imprimir volantes y salir a volantear a las calles, a las estaciones de metro y al metro mismo, a las zonas de aglomeración de gente, a las universidades, a la salida de centros de educación y por todas partes. Podemos hacer cadenas telefónicas y redes de envío de mensajes de texto. Debemos afirmar, por todos los medios posibles: “SÍ A LEYES PROGRESISTAS; NO A LOS REPUBLICANOS EN EL CONGRESO”

Nueva York, 24 de octubre de 2010

Secretaría de Relaciones Internacionales de la Red por la Paz y el Desarrollo de Guatemala (RPDG)

Anexo:

Artículo escrito por Raúl Molina, Secretario de Relaciones Internacionales de la RPDG, para La Hora de Guatemala, a ser publicado la próxima semana:

La campaña Republicana para eliminar el poder del voto latino

En las elecciones de 2008, el Presidente Barack Obama obtuvo el 67% de los votos de los latinos, mientras que John McCain, el candidato Republicano, acompañado por la Sra. Sarah Palin, ahora figura del movimiento “tea party”, obtuvo solamente el 32%. Al mismo tiempo, los estadounidenses descendientes de africanos, conscientes del hecho de que solamente los Demócratas responderían a sus necesidades primordiales, votaron en más del 95% por los Demócrtas. Por esas razones, los Republicanos se han propuesto evitar que los afro-americanos y los latinos votemos en estas próximas elecciones. Saben que no pueden obtener el voto hacia sus candidatos, la mayoría de los cuales sostienen políticas anti-inmigrantes y anti-latinos; pero se han propuesto, como siempre, inducir al no voto de los afro-americanos o a provocar que se equivoquen en su voto, y , ahora, a convencer a los latinos de que la mejor forma de exigir la reforma migratoria es no votando: planteamiento absurdo que redundaría en un verdadero harakiri, que solamente sirve a los sectores xenófobos de ese partido.

Muchas cosas han ocurrido desde que el Presidente Obama asumió el poder, en forma histórica, en enero de 2009. El entusiasmo de entonces ha amainado, porque la crisis dejada por los Republicanos no ha podido ser resuelta todavía. Existe frustración, exacerbada por los grandes medios televisivos y de prensa dominados por el gran capital. Los ciudadanos estadounidenses de origen latino, cuya inmensa mayoría favorece la inmigración del sur –trabajadores pobres, hispano-parlantes y de tez morena, que ha alimentado la fuerza de trabajo de este país—con justa razón pueden no estar satisfechos con el desempeño de los Demócratas en el Congreso y el Ejecutivo. Si bien no pueden cometer suicidio político –y muerte real, en fronteras y desiertos– votando por los Republicanos; sí pueden caer en la apatía, quedándose en sus casas este próximo 2 de noviembre, que tendría como resultado un Congreso en poder de los Republicanos. A eso apuestan estos, con campañas por Internet y TV, en las que gente ingenua puede caer.

Los medios de prensa y analistas políticos, incluidos los de izquierda y latinos, predicen una victoria Republicana en las elecciones de Congreso, explicada en parte por el “voto castigo” de los latinos a los Demócratas y la apatía de los pobres y capas medias. Imaginan a los latinos como una masa determinada por emociones, tan cegada por ellas como el famoso movimiento “tea party”, que en su afán de “ir en contra de lo establecido” no sabe lo que quiere, salvo defender sus estrechos intereses personales. Los latinos debemos comprender y demostrar, con nuestra amplia participación, aún de quienes no podemos votar pero sí movilizar votantes, que entendemos bien qué nos esperaría con un Congreso dominado por los McCain, Palin y O’Donnell. Por ello, debemos lograr hasta el último de nuestros votos, así como el de los trabajadores, las capas medias y los pobres, para poner alto a los sectores más reaccionarios de los Estados Unidos. En épocas recientes, hemos pedido a los migrantes que influyan sobre sus familiares en el país de origen; hoy, pedimos a los lectores, en donde estén, que influyan sobre los ciudadanos latinos.

Es cierto que se puede criticar a los Demócratas, y también al Presidente Obama, de reiteradas deficiencias: las medidas económicas aplicadas para resolver la crisis han favorecido más a los ricos que a los verdaderos damnificados por la caída de la economía; la reforma de salud, si bien superó la oposición Republicana, fue insuficiente para la clase trabajadora y dejó marginados a los inmigrantes indocumentados; no se impulsó el “Dream Act”, para abrir la educación universitaria a los hijos e hijas de los inmigrantes; y la reforma migratoria ni siquiera se discute, mientras que se fortifica el “muro de la vergüenza” en la frontera con México.

Hay que entender, sin embargo, que todas esas fallas han sido determinadas por la oposición sistemática de los Republicanos a cualquier enfoque con sensibilidad social. Ha sido el constante voto “No” del Partido Republicano en el Congreso, su rechazo a aprobar medidas consensuadas y su manejo y manipulación de los medios de comunicación social lo que ha llevado a que los Demócratas más conservadores, que también los hay, hayan flaqueado y no hayan aprobado medidas más enérgicas. A los Demócratas se les puede calificar de no haber tenido la necesaria determinación, ni siquiera para aplicar medidas humanitarias; pero los Republicanos han sido los que se han opuesto a las demandas de la mayoría de la población –los que no somos ricos– y son la clase política que impide el avance de este país hacia una necesaria “democracia responsable”.

¿Qué puede suceder si el Partido Republicano domina el Congreso? En primer lugar, los poderosos seguirán gozando de sus granjerías, como la reducción de impuestos regalada por Reagan y Bush y la eliminación de restricciones al sistema financiero especulativo. Los programas para ampliar el empleo, particularmente mediante obra pública, quedarán engavetados, y los programas sociales para proteger a los sectores más vulnerables seguirán siendo cercenados. Los muros físicos y virtuales fortalecerán un nuevo “apartheid”, apoyado por fuerzas de seguridad agresivas y grupos de “vigilantes” privados, con cauda de miles de muertos en la frontera. Las redadas tipo Potsville, Iowa, y las deportaciones inhumanas y denigrantes irán en acelerado aumento. Sí habrá reforma migratoria; pero de características más punitivas, floreciendo como hongos, si no es que se incluye en la Ley Federal misma, leyes como la SB 1070 de Arizona, que muchos otros Estados se preparan a aprobar. Aún para los latinos con documentos, incluidos los ciudadanos, habrá ataques “legales” a nuestros idiomas y costumbres y se incrementará la discriminación con base al perfil racial. Como se puede apreciar, hoy no tenemos opción de “no votar” o de votar por el candidato individual en términos de simpatía. Hoy, los Republicanos actúan en bloque contra nosotros, por lo que debemos impedirles llegar al Congreso. Debemos movilizar a cuanto ciudadano esté al alcance para que el 2 de noviembre se vote masivamente por los candidatos Demócratas. Est tiempo de que los Estados Unidos transiten del Siglo XIX al Siglo XXI.

Ing. Raúl Molina Mejía, Secretario de Relaciones Internacionales de la Red por la Paz y el Desarrollo de Guatemala (RPDG) y Profesor de Long Island University, en Nueva York (rmolina20@hotmail.com)

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